Van pasando las elecciones y poco nuevo nos vienen a prometer, o a sumar a lo ya prometido en otras campañas y que se queda, como mucho, en la sonrisa de quienes se llevan el voto. Lo que deben reírse de nosotros las criaturitas que llevan vayan a saber ustedes cuantas campañas prometiendo, por ejemplo, lo del desdoble de la carretera de la Sierra , la N-431 , decana de las promesas electorales socialistas. Lo que se reirán de nosotros los de la Andalucía imparable.
Hemos estado rastreando datos en uno de los anuarios más respetados y serios de España y nos hemos encontrado con esa Andalucía imparable que tanto vocean justo en su lugar. A la cola, queremos decir. A excepción de la lista del paro, claro está. Ahí no estamos en la cola, sino a la cabeza. En esta lista, la del paro en relación con la población activa, la que está en situación de trabajar, tan sólo Badajoz osa todavía ocupar la tercera plaza. Lástima, podríamos haber hecho un completo en el medallero, pero no. Badajoz se lleva el bronce, Cádiz el oro, como no podía ser de otra manera y Sevilla, la provincia que decanta una y otra vez las elecciones autonómicas del lado de los socialistas, la medalla de plata. Huelva la sexta, todavía tenemos por delante a Córdoba, con 1’6 puntos por encima, y Granada, aunque ésta con tan sólo tres décimas más que nosotros. Avanzamos. Aunque algunos no lo quieran ver, avanzamos decididamente. Este año que acaba de terminar – los datos del anuario corresponden a 2006 – Huelva ha sido la provincia andaluza donde más creció el paro, luego puede que en el ranking del 2007 estemos ya en las medallas. Puede ser.
Hay otros indicadores que explican por qué razón somos de las provincias con más paro de España. Está por ejemplo el índice que mensura el grado de industrialización y allí nos encontramos con esotro cuento de que la industria química produce empleo y riqueza para la provincia de Huelva. Y resulta ser eso, un cuento que cada vez menos personas se creen. Aunque todavía queda mucho por recorrer hasta que nos convenzamos, por ejemplo, de que si desde el Muelle de la Compañía Ríotinto hasta el monumento a Colón hubiese hoteles, restaurantes y embarcaderos deportivos, el empleo sería considerablemente superior al que ofrecen hoy esas industrias obsoletas y contaminantes. Pero todavía hay quien ve riqueza y empleo en esa barbaridad a las puertas mismas de la ciudad, incluido ese error garrafal de permitir una nueva central térmica en una zona que era urbanizable, que los socialistas cambiaron y que debería volver a ser lo que siempre fue, el lugar por el que la ciudad debe crecer hacia el mar.
Tan sólo doce provincias españolas tienen un índice de industrialización menor que el de Huelva, y fíjense cuáles son: Segovia, Soria, Ávila, Teruel, Palencia, Zamora, Huesca y Cuenca, provincias de interior y clara vocación agrícola, sin posibilidad alguna, mínimamente racional, de alcanzar desarrollo alguno industrial. A ellas habría que sumar Albacete, Badajoz, Granada, Guadalajara u Orense, con índices algo más bajos pero similares al de Huelva, que componen con nuestra provincia el grupo de las menos industrializadas de España. Ya lo ven. Encima de eso, pues… eso, apaleaos.
El índice turístico tampoco nos ofrece que digamos buenos resultados. A pesar de que somos una provincia litoral y del sur, con un clima excepcional, magníficas playas y otros tesoros dignos de promocionar en el interior, o a pesar de contar con una tercera parte del territorio provincial bajo alguna figura de protección medioambiental, tan sólo ocupamos el lugar número 22 y, de las provincias litorales españolas, tan sólo las dos pequeñas provincias vascas y la gallega de Lugo, con también muy poco litoral y además abrupto, se sitúan por detrás nuestra. Significativo. Indicador del trabajo que los lumbreras de la promoción turística están haciendo en esta castigada provincia.
Ahora podrán volver en la próxima campaña electoral a prometer de nuevo el oro y el moro, por mucho que como en el caso del desdoble mentado, ya esté caducado y además sea eso, un triste desdoble. Volverán con sus aeropuertos que maldita sea la falta que nos hace, con los puentes que se inventaron la última vez y vaya usted a saber con qué más. Podrán venir con lo que quieran, que aquí tendrán de nuevo el saco de votos dispuesto y generoso.
Huelva ciudad portuaria, provincia rica en paisajes y bien protegida medioambientalmente, industrial y turística, agrícola y ganadera… seguirá escalando lugares hacia la cola. Imparable, como dice el eterno presidente andaluz, a quién deberíamos darle con cualquier anuario en la cabezota a ver si espabila. Imparable, dice el nota.