Saturday, February 2, 2008

Lo que Overli nos dejó

 
Ludopatía del poder. Overli

La galería Fernando Serrano ha dejado en su planta superior una exposición permanente de Overli. Esa es una de las decisiones de la recién creada Asociación de Amigos de Overli, una entidad que pretende contribuir a crear una Fundación con el nombre del artista desparecido en 2001 y que el pasado viernes habría cumplido 56 años de edad. Joven pues, se nos fue Isidoro Fernández Palma, ayamontino y hombre libre, artista, soñador e idealista. Y precisamente ahí, en ese idealismo, en ese deseo de alcanzar la paz y la armonía universales, estuvo su callada lucha, sus muchas horas en el estudio, punto a punto, describiendo su imaginario personal, esa lectura que el artista hizo de este mundo en el que vivió, gozó y también, qué duda cabe, sufrió.
Pero se lamentó de aquello que no le gustaba, del sufrimiento ajeno, de lo disparatado de un mundo que él nunca aceptó: las guerras, el deterioro del medio ambiente… esas fueron sus preocupaciones vitales, y respondió a ellas de la mejor manera que podría haberlo hecho, pintando.
Overli, creó. Fue un hombre sabio que además superó las adversas condiciones de vida que le tocaron en suerte. Se hizo hombre y sufrió por los demás. Era profeta pero sobre todo un místico, un artesano y alquimista, capaz de ordenar su rico mundo interior. Desconectado del resto del mundo, enhebró la compleja hilazón que el hombre urdió a través de siglos para obtener unas claves comunes que le permitieran comunicarse, entenderse. Al artista le fue negado el saber, por eso lo construyó todo desde un principio. Pero su lenguaje y, lo que es más importante, su significado, es absoluta y perfectamente identificable. Paz, amor y armonía. Falta de miedos para vivir en comunidad, respetando a los demás, sin ambiciones que impongan opresión y salvajismo. El hombre libre, por naturaleza y por convicción. Eso es lo que significa cada uno y todos los cuadros, las creaciones, de Overli. Ahí están sus cuadros, sus gritos pidiendo que el hombre viva feliz y dueño de sus actos.
De su obra, de su visión del mundo, hablaron sus amigos, sus admiradores, en la celebración de su 56 cumpleaños en la galería Fernando Serrano, que cierra una exposición y abre otra, ahora permanente, de la obra de este iluminado de luenga barba y enorme corazón, de un artista que supo caminar descalzo por la vida, que compartió lo poco que tuvo y que se dedicó a amar a los demás, a todos quienes estaban a su alrededor, pero también a todos aquellos que sufrieron en el mundo por la obsesión del hombre de dominar a sus semejantes. Comunismo libertario, le llamaron mucho antes, un siglo atrás, los teóricos que también supieron que había otras maneras de vivir.
Eugenio “Capu” Mora, maestro de escuela y artesano, que vive un feliz retiro de la ambición en la serranía onubense; Cipriano González “Cipri”, un músico que luego, tras los actos preparados por el galerista, recordó lo que Overli también a él le dejó; Manuel Tereñez, pintor que compartió con el de Ayamonte estudio y noches iluminadas por un lienzo y un candil; Rafael Delgado, uno de sus apologistas más destacados; el propio galerista Fernando Serrano, que no deja de admirarse como el pintor continúa teniendo admiradores de su obra que llegan de mundos muy apartados del arte: los componentes filosóficos antes que la pura teoría artística, que Overli, por cierto, adaptó a su manera de vivir, de entender lo bello y capturar lo hermoso para mostrarlo a los demás. Una obra que no estaba, decía Cipri, para que otros la asumieran, quiere decirse que no dio ni una sola concesión a lo puramente comercial. A pesar de los pesares, Overli no se ocupó nunca de comerciar con su obra, con su mensaje. Artista en estado puro. De no ser por Maleni, por su mujer, quizás su obra habría sido mucho menos numerosa. El pintor, en aquellos felices tiempos en que le conocí, gustaba sobre todo de mirar al mar. Siempre estuvimos mirando la mar, aquella soledad trágica que nos tenía atrapados sin remedio. El mar.
Conocí a su hijo Bernabé. Músico, pianista que abrió con el recuerdo emocionado que todos tuvimos del artista. Barroco y romanticismo para una pintura barroca y romántica, impresionismo y modernidad para una pintura impresionista y moderna. Estuvo acertado y enorme en el piano el joven Bernabé Overli. Como su mujer, como Fernando Serrano, como Eugenio Díaz Herezuelo, su amigo ayamontino que nos trajó más recuerdos que sumar a los que iluminan nuestras vidas. Isidoro Fernández Palma, Overli, el pintor y el hombre hecho paz y amor. Armonía en estos tiempos tan revueltos. Una referencia para la paz. Overli.

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Friday, January 18, 2008

Overli, el tiempo detenido

Tengo la obra de Isidoro Fernández Palma “Overli” (1952 – 2001) presente en todos y cada uno de mis días. También su palabra, su sonrisa de viejo duende, de místico desarrapado y bonachón, su sabiduría innata, ese atrapar la realidad de una manera absolutamente limpia y sincera. Sin atisbo alguno de contaminación en su formación autodidacta, en su carrera pictórica, así era Isidoro: entrañablemente alucinante, coherente en todo caso y docente de altos vuelos sin querer serlo en absoluto, cuando recibíamos de él lección certera y necesaria, más que con su visión del mundo, con su mero existir, con su bendita cotidianeidad.
Ahora que hace tiempo que cesaron las lágrimas por su temprana desaparición, ahora que afortunadamente el recuerdo lo va matizando todo, que su figura se nos hace más grande aún, lo encontramos en la Galería Fernando Serrano de Trigueros (hasta el 31 de enero y en www.art-website.com), ese lugar impregnado por la sabiduría de un galerista que ha sido capaz de poner sala y labor entre las más importantes y rigurosas de la península Ibérica. Ahí está mio Cide Isidoro Fernández Palma “Overli”, cabalgando hermoso por las praderas del arte siete años después de muerto. Y ahora, como entonces, sin necesidad de cadenas que le aten a la montura, porque el artista, y ustedes seguro que lo saben bien, nunca desapareció de nuestros corazones. El sigue aquí, sonriéndonos y haciéndonos saber por donde pueden andar los más hermosos caminos, los senderos de un mundo justo y limpio, como su mirada, como todo su ser. Eso es.
También están delante de mí sus dibujos, sus pinturas, su obra entera, la de un genio que vivió y gritó en el más absoluto de los silencios, por eso precisamente, su mensaje sigue ahí, perfectamente identificable en cada una de sus obras, gritando desde la más absoluta de las hermosuras por conseguir ese mundo que anheló, pero que también dibujó pleno de realismo, con sus monstruos y sus errores, con sus desastres y sus miserias. Encima de todo eso, Overli puso un grito de denuncia pero también de esperanza.
Overli se anticipa, en sus discursos a mucho de lo que hoy estamos presenciando: destrucción del planeta, guerras, contaminación, pero también ambición, poder, dinero, corrupción…, porque su lenguaje, simple y directo, fue y es, a pesar de unas claves propias, no extraídas más que de la pura observación, de carácter universal, perfectamente identificable, reconocible, tanto ayer como ahora o mañana mismo. Resulta curioso, que entonces hubiera quién calificara de delirio aquellas minuciosas composiciones que Overli realizaba en el silencio de un estudio en el que el tiempo siempre estaba detenido –mística y alquimia-, y ahora esos mismos vengan a rasgarse las vestiduras –por necesidades del guión- clamando por aquello que el artista veía entonces tan nítido, tan meridianamente claro.
Si alguno de ustedes no conocieran aún la obra del maestro Overli, tienen la oportunidad de acercarse mediante la dirección electrónica antedicha, aunque es muchísimo más gratificante verla al natural, con su increíblemente bien medido ritmo cromático, con sus estudiadas composiciones fruto de una capacidad natural y también, por supuesto, sobrenatural. El día último de mes, cuando se celebran los cincuenta y seis años del nacimiento de este hijo de las estrellas, se cerrará la muestra que ha propiciado un galerista entregado y atrapado por la obra y la herencia universal del genio.
Ese día 31 de enero y a partir de las ocho de la tarde, hablaremos de él, gozaremos con su recuerdo y compartiremos con su hijo –que ofrecerá un pequeño concierto de piano- y su mujer – que ha preparado unas canciones para la ocasión – esta celebración en su memoria. Será un día para reconocer en sus cuadros todo aquello que él amó: la vida en la Tierra , sólo y nada menos que eso. La vida en libertad, plena de gozo y de amor, la que el artista vivió renunciando a todos los bienes materiales, dedicado a pintar y a humanizar con su palabra un mundo en el que la adicción al poder y a la riqueza, acechaba tras cada uno de los desastres que él, con tanta precisión, dibujó y denunció.
Hoy, la emoción de su recuerdo, me impide reflexionar sobre cuestiones meramente pictóricas. Sobre la hermosura de sus delicados trabajos, sobre su idea del color y de las formas, sobre ese imponer sobre la calidad la idea, el mensaje de su tiempo, que es éste y serán los por venir. Los de un planeta que sobrevive gracias a que no todos estamos atemorizados por el miedo que conduce a la riqueza, a la posesión de bienes materiales. Quienes esperamos ser sabios como el maestro, no necesitamos esas viles defensas para vivir.
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Thursday, January 17, 2008

Homenaje a Overli

El próximo jueves 31 de enero, a las ocho de la tarde, tendrá lugar en la Galería Fernando Serrano de Trigueros un homenaje a Isidoro Fernández Palma “Overli” (1952-2001), al cumplirse el cincuenta y cinco aniversario de su nacimiento. También ese día se clausura la exposición antológica del pintor. Música y pintura protagonizarán la jornada y por supuesto estáis todos invitados. La galería está en el polígono que hay a la entrada de Trigueros, la primera según se llega desde la autovía. Es fácil localizarla. Se entra en el polígono y topalante hasta llegar a una especie de plazuela, que queda a la derecha y tiene una pérgola con buganvillas y jazmines esmirriados, quiere decirse que llevan ahí seis o siete años y no han crecido los pobrecicos míos casi nada. Merece la pena darse el paseo desde Huelva (en coche, diez minutos y andando no lo sé porque nunca he ido andando a Trigueros, y mira que voy veces), las inauguraciones en la Galería Fernando Serrano siempre son entretenidas y siempre incluyen música en directo, amen de refrigerio.
Me tomo un respiro en el periódico. Estoy muy liado. Quizás quince días o a lo mejor quince meses. Lo pensaré. En todo caso, el sábado dedico la página a la figura del enorme pintor y mejor amigo que siempre tendré en los mejores de mis recuerdos. El mismo sábado os cuelgo el artículo en este blog.
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