Monday, June 8, 2009

Mapas, ejes e intersecciones

Se suele establecer un eje noroeste - sureste para explicar las desigualdades en España. Las regiones o zonas más pobres están situadas a Poniente de esta lína imaginaria, mientras que las zonas más ricas están a Levante. Si solapáramos el mapa electoral con el de la riqueza, veríamos sin sorpresa alguna, como coinciden las regiones más ricas con el azulón que se suele utilizar para representar las provincias en las que el PP se ha llevado de calle las elecciones, mientras que el tinte rojo se viene a ubicar sobre las regiones o zonas más desfavorecidas. No debería llamar la atención tampoco que el rincón suroeste peninsular, el más extremo de la media España pobretona y exenta de desarrollo, de infraestructuras, de trabajo no ya de calidad, sino de trabajo puro y simple, se haya tintado de rojo, una vez más, en estas últimas elecciones.
Ahora bien, se podría sostener que es lógico que los más desfavorecidos se echen en brazos de una izquierda que por estos lares mantiene un lenguaje y un tono absolutamente decimonónicos, pero es difícil de sostener cuando estamos viendo que en los periodos en los que la izquierda ha gobernado en España (en esta zona meridional, los socialistas llevan gobernando treinta años) estas regiones más pobres han sido significativamente desfavorecidas por el poder en lo que se refiere a inversión o o más elementalmente a la pura aplicación de políticas tendentes a desarrollar y mejorar las infraestructuras o la red industrial existente. Por lo tanto, el éxito que una y otra vez obtienen en las elecciones, habría que buscarlo en otras razones de índole puramente formativa, en razones que pasarían por estudiar las mentalidades de una sociedad arrinconada en formación y educación como en ningún otro lugar de España.
En Andalucía, y en concreto en Huelva, la provincia dónde más apoyos ha obtenido el Psoe en las últimas elecciones europeas (algo así como el 53% de los votos emitidos), los índices de analfabetismo cultural, los índices de lectura, o el consumo de libros, por poner algunos ejemplos a vuela pluma, son absolutamente escalofriantes. Estamos ante una población especialmente sensible al discurso simple y repetitivo con el que los socialistas inundan los hogares andaluces y onubenses, unos hogares presididos por un aparato televisor a todo volumen y donde los libros, esos elementos que nos hacen libres, campan por su ausencia. Si a esto añadimos el férreo control que los socialistas tienen de los medios de comunicación de masas, de las televisiones públicas y privadas, no es de extrañar que en los lugares más pobres y más retrasados en cuanto a formación y educación, arrasen en las elecciones. El tiempo, que todo lo cura, terminará arreglando este entuerto electoral, pero la mejora de los sistemas educativos también ayudarán a terminar con estas bolsas de marginalidad económica y electoral en el que se ha convertido Andalucía la Baja. Véase el mapa electoral, imagínense los ejes y busquen entre sus intersecciones los comportamientos electorales de los españoles.
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Thursday, March 6, 2008

Temporales a dos voces

De momento nos libramos. Del temporal, queremos decir. De los debates que pretenden y lo conseguirán, someter España al bipartidismo, no. De eso, ni la Caridad , con todo lo buena y santa que es, podrá librarnos.
Ahí están los dos, diciéndose el uno al otro que mentiroso eres. Entre tanto, los medios de comunicación preguntándose quién demonios ha ganado el sacrosanto, único y verdadero debate electoral. Está claro, han ganado los dos, a pesar del flojísimo nivel, de que uno miente con la facilidad que da la costumbre y el otro se dedica a cabrearse, moderadamente, claro está, en lugar de utilizar la socarronería gallega como feliz contraataque a un adversario que es como una pared. Hasta tres veces le dijo que la primera intervención fue sobre economía, y el otro como si oyera llover, que no, que de economía, nada, que de lo que me preguntó usted fue de cómo iba el país. Y el otro que claro, que de la inflación, del IVA, de las pensiones… Pero de economía, no. Eso está claro. Queremos decir que está claro que no hay peor sordo que quién no quiere oír.
Después vino el volver al pasado. Y menos mal que empezaron diciendo que pretendían hablar del futuro. Uno describiendo la España de 2020 y el otro con la niña. Ahí quedó el futuro. Después, otra vez a contar muertos – que infeliz recurso este de Zapatero – y a hablar de guerras. De ETA, ni hablamos, cuarenta años ya. Está bien, hombre, ya está bien. Acaben con estos pobres degenerados de una vez.
Y en el pasado, cómo no, Irak. Ya le han sacado rédito con el apoyo de los cómicos, ya. El cine español continúa bajando enteros, hasta en Huelva han perdido un festival de cine para abrazar otro dedicado a la televisión, el de Islantilla. Todo el mundo prefiere apuntarse a caballo ganador. Los actores, que no pueden ser premiados con público, lo son con series para canís y demás tribus horteras. Hay trabajo. Para todos los actores con un pasado de pegatina en la solapa contra la guerra de Irak, contra las otras, no. Contra la de Irak que es la que da votos. Hay trabajo para todos en las series de las televisiones afines, que son las más, y en las otras, aunque sean las menos.
Hay trabajo para todos menos para los andaluces que por noveno mes consecutivo ven como aumenta el paro. Lo de Chaves en este apartado es impagable, después de nueve meses seguidos aumentando el paro, suelta la fresca de que no hay motivos para precipitarse. Para precipitarse, puede que no, pero para tirarse por el barranco abajo, sí. Y eso es lo malo, que a pesar de la que está cayendo, ya saben, en el norte frío y viento y aquí números que chivatean lo que está ocurriendo, pues no pasa nada. Fantástico. Andalucía imparable. De culo y cuesta abajo, pero imparable al fin y al cabo.
Mejoramos en niveles de renta, en calidad de vida, en educación, en sanidad y en la madre que nos parió, pero el problema es que en el resto de Europa, en el resto de España, mejoran más todavía, luego la brecha continúa abriéndose entre las regiones desarrolladas y nosotros, esta corte de los milagros donde los niños, que apenas saben leer y escribir, hablarán inglés en diez años. Ya les digo, fantástico. Me falta un solo dato ¿por qué modernización vamos ya?
El temporal, como ya ven, apenas nos ha rozado siquiera. Han bajado un poco las temperaturas y el viento sopló con algo más de fuerza de lo que es habitual. Pero ya está. Todo vuelve a la normalidad. El lunes, después de las elecciones, todos habrán ganado y todo seguirá igual. Bueno, ganado, lo que se dice ganado, pues puede que no. Habrá que preguntarle a Valderas, que muy probablemente se quede en casa. Eso es lo que tienen los debates y la enorme campaña mediática que han suscitado: que el bipartidismo mandará a la porra a este reducto de la izquierda tradicional.
Se pregunta la prensa nacional quién ganó los debates y quién va a ganar el domingo. Las dos preguntas tienen fácil respuesta. El debate lo ganaron los dos y las elecciones, obviamente, las ganarán los dos. También está meridianamente clara la pregunta sobre quién perdió el debate. Todos los demás. IU y toda esa suerte de partidos decimonónicos que representan la modernidad en este país de las maravillas. Los nacionalistas. Ellos también perderán, pero se mantendrán, como momias, pero se mantendrán.
En Andalucía, a aguantar. Esto es peor, pero que mucho peor, que el temporal de viento y frío que azota la península Ibérica. Por aquí, por el sur, no hay vientos ni truenos. De eso, al menos, parece que nos hemos librado. Las encuestas, en todo caso, dicen que del señor Chaves, tampoco nos vamos a librar por mucho que llueva o truene. Qué se le va a hacer, Andalucía es cómo es. Pobre.

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Wednesday, February 13, 2008

Verdades y mentiras (elecciones)

A pesar de que se han empeñado en meter la cabeza en el agujero, los avestruces de la economía ya hablan de desaceleración. Hasta el presidente Zapatero y sus apólogos reconocen que pasamos un bache. El resto, economistas y oposición, cuentan que de desaceleración nada, que esto tiene toda la pinta de ser un desplome en toda regla. En todo caso, de aquí a un mes lo sabremos, justo cuando los españoles vayamos a votar y demos nuestra opinión.
Hoy, como ayer, el ganar o perder depende de un detalle. Si ayer fue la autoría de la masacre de los trenes, que si los islamistas ganan unos, o si los de la Eta  se lo llevan los otros, que desde luego bien patético y deplorable que fue, ahora se trata de si la economía va bien. Que se lo lleva Zapatero si es así, mientras que si los números no cuadran y la cosa va mal, el gato se lo lleva al agua el señor Rajoy, que tiene una sonrisilla de ganador que no puede con ella, aunque una cosa es pregonar, ganar, y otra dar trigo, gobernar; porque en cuestión de cintura, el rey del dribling es Zapatero, que aunque no gane en términos absolutos, negociará con los radicales de ERC y el Bloque, con la derecha decimonónica del PNV o Convergencia y hasta con los pintorescos canarios o el montañés Revilluca, que va en taxi a verlo a la Moncloa , como a todos, para llevarle sobaos y quesadas.
Las vacas sagradas de la cultureta española se han puesto de nuevo el traje de faena y se han lanzado a la calle en son de PAZ. No deben tener muy claro lo de que Zapatero vencerá y se han puesto el dedo índice arqueado encima del ojo, señalando la dirección del voto. La de quienes deben votar, la de ellos, obviamente, es sobradamente conocida. Ya me dirán.
Entre el grupo pazifista asomó el otro día la cabeza de Almodóvar, el afortunado productor y director de cine que se ocupó cuando lo de Atocha de que no se hiciera lo que debería haberse hecho en una situación de auténtica catástrofe nacional, demorar la cita electoral un par de meses o tres para que el país recuperara el puso. Pero, no. El país, la gente, no el periódico, estaba conmocionada y de este modo, en mitad de una operación de propaganda socialista sin precedentes, acudió a votar y a dar un auténtico vuelco electoral. ZP venció, como algunos ahora recordarán. Almodóvar, uno de los firmantes de la nueva campaña de PAZ, hizo el trabajo sucio, recuerden: “el gobierno del PP quiere dar un golpe de estado”, cuando ni siquiera se había atrevido a insinuar que sería mejor para todos, demorar tres meses el proceso electoral. Después, el cineasta se arrepintió de lo que dijo y pidió perdón, pero el daño, a los del PP y a la decencia nacional, ya estaba hecho. Golpistas, les dijo, tal como ahora les vuelve a llamar de todo en un acto junto a otros culturillas de moda con patas de gallo y uñas de rapaz: Víctor Manuel y su abuelo que fue minero, Ana Belén, también comunista reconvertida al grupito de los socialistas millonarios, Miquel Barceló, que vende cuadros por un precio equivalente a la suma de las pensiones de viudedad anual de todas las viudas de Carabanchel Alto y Bajo, Moratalaz y el Eixample barcelonés, por ejemplo. También está el Serrat y su compañero de gira Sabina, que siguen cantando los mismos versos juveniles a una audiencia ya de la tercera edad… Artistas y políticos a un tiempo, como debe ser, que al menos dan la cara y luego recibirán lo que tengan que recibir, pero que no nos coman el coco. En este negocio cada cual va a lo que va y el artisteo firmante de la Plataforma de Apoyo a Zapatero, no va desde luego por ideales de justicia y libertad, de igualdad y de paz.
Que nos saque ZP de Afganistán, que explique también cómo se come esto de que los socialistas son millonarios por la gracia de los ladrillos y las energéticas, de las tecnologías de última generación. Que explique el presidente del gobierno por qué razón la economía española cae en picado y aquí ya no se puede hablar de desaceleración. Que diga por qué sube el paro y los alimentos de primera necesidad, la inflación y los bollos de pan. Que explique por qué cae el Producto Interior Bruto en barrena, por qué el crecimiento de la economía española bajó el último trimestre del pasado año tres décimas más que el anterior y seis más que el otro anterior. Que cuente por qué se va a situar en un nivel – el 2’4% - que indica bien a las claras y a pesar de ser un indicador con lógico retardo, que el paro seguirá creciendo, que la industria va a producir menos y que el aumento del paro no es exclusivo de la construcción, que es donde se inició todo este enredo, sino que se está haciendo extensivo a otros sectores mucho más sensibles, como el del sector servicios. Que lo explique y que diga, por una vez, la verdad.
Posted by Bernardo Romero at 17:52:25 | Permalink | No Comments »