PERRO COME PERRO. Dirección: Carlos Moreno. Guión: Carlos Moreno y Alonso Torres. Fotografía: Juan Carlos Gil. Montaje: Felipe Guerrero, Santiago Palau y Carlos Moreno. Dirección de arte: Jaime Luna. Vestuario Luz H. Cárdenas. Música original: Sultana. Principales actores: Marlon Moreno, Óscar Borda, Álvaro Rodríguez, Blas Jaramillo, Andrés Toro, Hansel Camacho, Paulina Rivas, Diego Quijano, Julián Caicedo, Rodrigo Vélez y Gianina Arana.
Colombia, 2007.
97’
Cuando la historia se narra en sus paisajes
Cine negro bien rodado y mejor interpretado, acción e intriga que se acercan a la realidad. Último y de los pocos filmes de un gran actor: Blas Jaramillo
BERNARDO ROMERO
HUELVA.- Hará un par de meses que murió un grande de las tablas colombianas, Blas Jaramillo. Aquí le recordamos por su papel en “Satanás”, que compitió en Huelva el pasado año y que llegó a ser nominada en Colombia para optar al Óscar a la mejor película en lengua extranjera de este mismo año. En el país suramericano, “Satanás” batió todas las marcas de taquilla logrados por una película colombiana. Aquí dejó un buen recuerdo entre cinéfilos que gustan del cine de acción, o del cine negro, como estarán encantados con esta “Perro come perro” de Carlos Moreno, una película muy bien rodada y con guiños y claves que se adentran igual en la magia negra que en el mundo de las bandas criminales organizadas, pues en el seno de una de ellas, cuenta el guión, se produce un robo cuyo esclarecimiento pasará por una espiral de violencia.
El “Orejones”, es el jefe de esta banda de delincuentes que agrupa a gente a matones de poca monta pero con una ausencia de escrúpulos y un sentido de la violencia fuera de lo común. Este jefe de la banda es el personaje que interpreta el malogrado actor Blas Jaramillo, que realiza un trabajo verdaderamente encomiable, tal como el trío protagónico, conformado por Marlon Moreno, Óscar Borda y Álvaro Rodríguez, encargado de un muy bien logrado contrapunto tragicómico en este duelo de desalmados que termina, como se puede suponer, como el rosario de la aurora.
El cóctel ofrecido por Carlos Moreno no puede ser más atractivo para los amantes de la comedia negra: sangre con un parte de pólvora y por lo menos tres de mala uva, ambientes la mar de pintorescos, en su mayoría urbanos, aunque buena parte de la acción se desarrolle en la habitación de un hotel de tercera regional, y sobre todo unos personajes que aunque muy probablemente sean superados por la realidad, no les van a la zaga. En este sentido, el trabajo de los principales actores – observen el excelente trabajo actoral del tandem Marlon Moreno/Óscar Borda - es más que notorio, no restando credibilidad a la historia el elevado número de muertos, porque en el caso de que algún espectador europeo estuviera poco avisado, ahí tiene al actor principal abriendo diarios caleños para dar cuenta del ambiente de violencia que se respira en los ambientes marginales de la coca y la balacera. El refrito, en todo caso, está bien dirigido, se deja ver y tiene un final con un ritmo muy medido, un crescendo que es una auténtica gozada.
Cine fresco, bien llevado por un director que ha logrado una atmósfera que ayuda a la credibilidad del film. Cali, su ciudad natal y la elegida por Carlos Moreno para filmar esta que es su opera prima, también ayuda lo suyo. Recomendable.