Tuesday, September 9, 2008

El mercado, al fin

Dos meses. Ese es el plazo que los detallistas del Mercado del barrio del Carmen tienen para iniciar sus mudanzas al nuevo mercado, de igual nombre y cercana ubicación. Dos meses.
Esperemos que así sea. Y sería formidable, que de una vez por todas pudiéramos añadir un entorno agradable, una arquitectura amable para un mercado que hace ya demasiado tiempo que debería estar concluido, terminado y olvidado de aquellas instalaciones tan lamentables que han  tenido que soportar durante décadas, siglos al decir de la antigüedad del que todavía está activo y milagrosamente en pie, aunque tampoco es tan extraordinario que cuatro paredes, que no otra cosa son, aguanten el laboreo de tanto autónomo como está aguantando allí, a pie de obra, con su mercadurías y su saber hacer, cosa que es lo único que ha soportado tantos años de penurias en las instalaciones del que, suponemos, no será demasiado llorado mercado del Carmen. Las lágrimas, las justas para despedir muchísimos años de oficio, muchísimos años de recuerdos y ya está. Sólo eso. Ya está.
Cuenta Miguel Nieto, presidente de
la Asociación de Comerciantes del que ya es hora que se clausurara Mercado del Carmen, que algunos puestos ya están listos para el traslado. Frutas y pescados – la joya de la corona – están listos para acoger unos negocios que necesitaban aire nuevo, aire fresco para trabajar como Dios manda. Frutas y pescados, al fin. Incluso ya hay camiones que saben el camino hacia el nuevo mercado, e incluso los montacargas, uno de los dilemas más chocantes, están ya a punto de iniciar su interminable laboreo. A este usuario le parece increíble que por fin Huelva tenga su mercado. Otros podrán asegurar que la Virgen de la Cinta se les ha aparecido, que celebrará su festividad otorgando a una Huelva absolutamente choquera, la de los placistas del mercado, con un espacio decente, funcional e incluso bello, aunque para este último epíteto haya discrepancias lógicas, pero no sustanciales. Repetimos, el primer mercado con el que Huelva cuenta, que el anterior, el del Paseo del Chocolate, nunca llegó a cumplir tal función: escuela, cuartel… de todo menos mercado que fue para lo que se creó. Lo que son las cosas.
Buenas noticias las que nos llegan desde el Ayuntamiento y desde la mismísima asociación de empresarios del Mercado del Carmen. Buenas noticias. Esperemos que está vez sea sí o sí. Las buenas noticias serían extensivas entonces a todos, a empresarios y usuarios. Ya era hora, válgame Dios.
En el espacio que quedará en lo que ocupan aún los puestos, esas cuatro paredes que les decíamos, se abrirá lo que será Plaza de España, una nueva referencia urbana en la ciudad, en esta ciudad que a tan largos pasos está caminando desde que Pedro Rodríguez se hizo con el bastón de mando de la ciudad. Digan lo que digan, pero es así y en eso todos estamos de acuerdo. Una nueva plaza de España que nos hace pensar que nombre le darán a la que ya existe con ese nombre, la aneja al Barrio Obrero. Desde luego este espacio, como tantas otras cosas en la Huelva de los últimos años, no tiene color. Huelva continúa caminando. Otra buena noticia. De lo que queda por venir, plaza del antiguo estadio de fútbol en la Isla Chica, ya iremos dando cuenta. Huelva, avanza. Y no es propaganda electoral. Son certezas. Es lo que hay.

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Saturday, July 12, 2008

Mercado de retrasos y abastos

Para conocer los pormenores de la próxima apertura del Mercado de Abastos de Huelva tan sólo deberán ustedes ir a la plaza y sondear el ánimo de los comerciantes de frutas y verduras, de los pescaderos, de los carniceros, del señor de las especias o de la señora del pan. Pregunten, y conocerán.
Está claro que quién pregunta, sabe. Por esa razón, si ustedes se encajan en el puesto de las verduras y dicen, por ejemplo: ¿a cómo están los tomates?, pues la señora de las verduras le dirá el precio y ya está, aunque suelen tener un cartelito sobre el montón de tomates, que dice con absoluta y rotunda claridad, “tomates de Lepe, 1,80 € / dos kilos”. Del mismo modo, si le da por preguntar aquello de que si ¿estos tomates están buenos?, ya la señora de la verdura pueda que alcance a pensar que este tío – por usted - es tonto, o que ¿qué espera que le diga, que están más malos que un dolor, que no saben a y que de Lepe sólo tienen el letrerito pintado con tiza en el pizarrín…? Pues bien, todavía puede usted estropearlo más si le pregunta que ¿para cuando el traslado al mercado nuevo?, como si el retraso en la mudanza dependiera de la señora de las verduras. Entonces, no se extrañe si le contesta de modo grosero, ordinario o verdulero, pero es que resulta que a la expendedora de frutas y hortalizas no le queda otra que responderle “que cuando le salga de los cojones al arquitecto, o cuando los de la constructora se decidan a hacer un mercado normal y corriente, con sus puertas para que entren los camiones a descargar mercancías, con sus montacargas, con mostradores adecuados, con instalaciones eléctricas y sanitarias suficientes y con la madre que los parió a todos juntos, que puede que incluso le diga eso y usted no se debería molestar, sino empezar a entender que si tiene ganas de que en Huelva haya un mercado decente, pues no se puede ni imaginar las ganas que tienen unos industriales que están ya hartos de permanecer en unas instalaciones tercermundistas, sin más encanto que el que aportan vendedores y clientes. En fin, que un poco hartos, sí que están. Bueno… poco por decir algo, que si quieren que les diga la verdad, es mucho. Muchísimo.
Del estado de salud del edificio para qué hablar. Todo se ve viejo y desvencijado, por mucho apaño que ponga cada cual en su negocio. En realidad, lo único que luce, es el espectáculo que ofrecen los puestos, y sobre todo los del pescao, toda una visita obligada para turistas y quienes no lo son. Huelva, puerto de mar, por mucho que lo andemos olvidando.
Saltan chispas en el viejo Mercado del Carmen, en esas cuatro paredes que albergan una de las estampas más típicas y señeras de Huelva. Pero que conste que no es un mercado, sino cuatro paredes que se levantaron para albergar de manera provisional un mercado de abastos y hasta que llegó Pedro Rodríguez, un siglo después, no se hizo una remodelación como Dios manda, aunque a todas luces esa no era la solución y se apostó por un nuevo mercado. Pero lo que luego vino, a estas alturas, les podemos asegurar que no tiene nombre.
Ni nombre ni fecha para su apertura. Que todos recordarán cómo se anunció hace más de un año, que el verano pasado parecía que iba a abrir y que luego se pospuso para después del verano, y que pasado ese después del verano, se dijo que para Navidad, y que luego del turrón se aseguró que para la primavera, o que a lo más tardar para el verano. Pero resulta que de eso nada, y que si usted pregunta a la señora de las verduras, o al del puesto de la carne o al del pescao, le dirán que si quiere encargar un besugo para Nochebuena o un pavo para Navidad, que donde debe recogerlo es allí mismo, que lo del nuevo mercado lo mejor que hacen es tirarlo y hacer uno nuevo. Aunque la verdad, lo mejor, es no preguntar nada más que eso de que si los tomates son buenos o que a cómo están las peritas de San Juan, porque lo que son los peritos que se encargan del nuevo mercado, los pobres deben estar, entre el arquitecto y la constructora, fatal.

publicado por Alicia Goles en El Mundo - Huelva Noticias el 12 de julio

Posted by Bernardo Romero in 18:48:59 | Permalink | No Comments »