Tenía intención de comprar un coche nuevo. Incluso el pasado mes de octubre estuve viendo algunos modelos y precios para ir decidiéndome, pero tuve la fortuna de leer en el periódico unas declaraciones amenazantes del presidente de la Asociación de Concesionarios de Automóviles de España o algo así. El nota, un pobre imbécil por lo que se ve, aseguraba que entonces era el momento de comprar un coche pues iban a subir los precios en los próximos meses de forma considerable.
A estas alturas, ya en enero del 2009 y con la crisis que no se termina de resolver, sino que se confirma cada vez más que durará al menos hasta 2010 ó 2011, el precio de los automóviles sigue siendo el mismo que el de hace ocho años, cuando compré el que actualmente tengo, o incluso es más bajo aún.
Las últimas cifras indican que las ventas han bajado un tercio y según dicen los más cautos, continuará un descenso o al menos una contención de las ventas de automóviles en España durante este año.
Llevé el coche al taller y le pregunté al mecánico si estaba para aguantar un par de años. El hombre, feliz porque cada día que pasa tiene más negocio (los coches envejecen como las personas), me aseguró que para este año y que para el siguiente y el otro también, que están preparados para la crisis y que si se estropean ahí está el tío para arreglar lo que haga falta. Le di las gracias por el consejo y me fui en el coche en que había ido, en el mismo que me llevará al menos durante los dos próximos años.
No hay nada como reconocer a un imbécil incluso sin verle la cara. Fueron sólo unas declaraciones a un medio de comunicación de un burdo vendedor de coches que ha ido ascendiendo, gracias a su contrastada imbecilidad, hasta ser el presidente de un sector que, en este año pasado, en el corriente y en los molientes que vienen detrás, lo va a pasar fatal. Espero que no en estos meses, pues la amenaza ya esta prescrita, pero sí en los que siguen, los automóviles suban el precio y así las ventas se reduzcan a la mínima expresión.
Entretanto, el presidente de los vendedores de coches se puede ir a dos lugares distintos:
a) a atracar a una esquina
b) a pegarle peos a una lata
En ambos casos estará en su salsa.