Lo de Macondo, sequía
Ojalá que llueva café en el campo, o ya puestos mejor que llueva oloroso del Condado, pero seco, eh, que sea seco, por favor.
- Estamos en la Champions League de la economía.
- No hay crisis, no sé por qué tanto empeño en llamar a estas turbulencias económicas crisis.
- La crisis internacional apenas la notaremos en España.
- Tenemos el mejor y más seguro sistema financiero del mundo.
- Hemos superado a Italia en renta per cápita y en 4 años superaremos a Francia.
- Los que hablan de crisis son antipatrotas.
- Si llamamos a esto crisis, nos quedaremos sin palabras para calificar una crisis de verdad.
- Creceremos en 2.009 un 3,2%, más incluso que Alemania.
- Mientras en Europa y en Estados Unidos se destruye empleo, en España lo estamos generando.
- En junio (de 2009) empezaremos a remontar…
José Luís Rodríguez Zapatiesto, presidente del gobierno español
SIN PALABRAS
Este sábado cumple Tintín 80 años. Casi nada, ochenta años desde su primera aparición en público. A mi vida llegaron Tintín y Milú a principios de los sesenta. Los miércoles llegaban las historietas coleccionables de Tintín al kiosko de mi barrio, uno que desapareció hace por lo menos treinta años y que estaba justo enfrente del Colegio Menor de la calle Marchena Colombo, hoy albergue juvenil de la Junta. Eran carísimos, creo recordar que nada menos que siete pesetas, y lo recuerdo porque tenía que ahorrar toda la semana y prácticamente invertir toda mi paga semanal en aquellos coleccionables que esperaba con absoluta ansiedad. Después de Tintín, obviamente y ya en los años mozos, fueron llegando los Freak Brothers o el Corto Maltés, pero mis inicios en el mundo de las historietas fueron copados por este personaje de Hergué y por supuesto por El Príncipe Valiente, de Foster, que en España publicaba Burulán coloreados, en esos colores pastel que compartían las páginas admirablemente dibujadas por el belga.
Desde mi más tierna infancia mi casa fue un suministrador de libros de historietas y tebeos para todos mis amigos. Por supuesto que no me queda ni un sólo volumen de El Príncipe Valiente, y sólo algún ejemplar suelto de Tintín y Milú pero ya compradas las aventuras completas, en un sólo volúmen. Cuando sea mayor seguro que voy a tener dinero, así que me compraré de nuevo todos los volúmenes de El Príncipe Valiente, que los he visto en estos internetes a precios relativamente razonables, y volveré a acompañar a Val en sus correrías por la corte del rey Arturo. Ahora, precisamente, he descubierto “El rey del invierno”, de Bernard Cornwell, la primera parte de las aventuras de Arturo y sus cabelleros de la mesa redonda. Estoy disfrutando como un enano con Galahad, Lancelot, Nimué, Merlín, Morgana, Arturo, Ginebra y por supuesto con Derfel Cadarn, el fraile que fue antes cocinero, quiero decir guerrero y amigo de Arturo y Galahad, de Merlín y de Nimué. Cuando termine, buscaré los otros dos volúmenes, pero antes tengo preparadas nuevas aventuras de Sandokan, el tigre de Mompracen salgariano y algo de Robert Louis Stevenson… Me estoy haciendo viejo, y eso se nota, uno quiere irremediablemente volver a ser lo que fue y nunca quiso dejar de ser. Al menos estoy consiguiendo que la vida transcurra más lentamente, con otro tempo, como cuando era niño y las semanas se hacían interminables de miércoles a miércoles, esperando inevitablemente a que llegara la siguiente entrega de las aventuras de Tintín. A suivre…