Dos meses. Ese es el plazo que los detallistas del Mercado del barrio del Carmen tienen para iniciar sus mudanzas al nuevo mercado, de igual nombre y cercana ubicación. Dos meses.
Esperemos que así sea. Y sería formidable, que de una vez por todas pudiéramos añadir un entorno agradable, una arquitectura amable para un mercado que hace ya demasiado tiempo que debería estar concluido, terminado y olvidado de aquellas instalaciones tan lamentables que han tenido que soportar durante décadas, siglos al decir de la antigüedad del que todavía está activo y milagrosamente en pie, aunque tampoco es tan extraordinario que cuatro paredes, que no otra cosa son, aguanten el laboreo de tanto autónomo como está aguantando allí, a pie de obra, con su mercadurías y su saber hacer, cosa que es lo único que ha soportado tantos años de penurias en las instalaciones del que, suponemos, no será demasiado llorado mercado del Carmen. Las lágrimas, las justas para despedir muchísimos años de oficio, muchísimos años de recuerdos y ya está. Sólo eso. Ya está.
Cuenta Miguel Nieto, presidente de
la Asociación de Comerciantes del que ya es hora que se clausurara Mercado del Carmen, que algunos puestos ya están listos para el traslado. Frutas y pescados – la joya de la corona – están listos para acoger unos negocios que necesitaban aire nuevo, aire fresco para trabajar como Dios manda. Frutas y pescados, al fin. Incluso ya hay camiones que saben el camino hacia el nuevo mercado, e incluso los montacargas, uno de los dilemas más chocantes, están ya a punto de iniciar su interminable laboreo. A este usuario le parece increíble que por fin Huelva tenga su mercado. Otros podrán asegurar que la Virgen de la Cinta se les ha aparecido, que celebrará su festividad otorgando a una Huelva absolutamente choquera, la de los placistas del mercado, con un espacio decente, funcional e incluso bello, aunque para este último epíteto haya discrepancias lógicas, pero no sustanciales. Repetimos, el primer mercado con el que Huelva cuenta, que el anterior, el del Paseo del Chocolate, nunca llegó a cumplir tal función: escuela, cuartel… de todo menos mercado que fue para lo que se creó. Lo que son las cosas.
Buenas noticias las que nos llegan desde el Ayuntamiento y desde la mismísima asociación de empresarios del Mercado del Carmen. Buenas noticias. Esperemos que está vez sea sí o sí. Las buenas noticias serían extensivas entonces a todos, a empresarios y usuarios. Ya era hora, válgame Dios.
En el espacio que quedará en lo que ocupan aún los puestos, esas cuatro paredes que les decíamos, se abrirá lo que será Plaza de España, una nueva referencia urbana en la ciudad, en esta ciudad que a tan largos pasos está caminando desde que Pedro Rodríguez se hizo con el bastón de mando de la ciudad. Digan lo que digan, pero es así y en eso todos estamos de acuerdo. Una nueva plaza de España que nos hace pensar que nombre le darán a la que ya existe con ese nombre, la aneja al Barrio Obrero. Desde luego este espacio, como tantas otras cosas en la Huelva de los últimos años, no tiene color. Huelva continúa caminando. Otra buena noticia. De lo que queda por venir, plaza del antiguo estadio de fútbol en la Isla Chica, ya iremos dando cuenta. Huelva, avanza. Y no es propaganda electoral. Son certezas. Es lo que hay.