Saturday, January 12, 2008

Cruz Fernández, el pintor impasible

En el mundo del arte, todas las historias son posibles, la de Manuel Cruz Fernández, un joven pintor que a la edad de 25 años se retira del mercado pictórico, también. Qué pudo ocurrir en la Huelva de 1917 para que un pintor al que todos alababan, con una carrera más que prometedora y que se fotografiaba junto a Daniel Vázquez Díaz mientras ejecutaba los frescos de La Rábida, o del que el mismísimo Juan Ramón Jiménez daba noticias en su correspondencia particular cuando lo encuentra en Madrid operándose en la clínica de un cirujano amigo suyo. Qué pudo ocurrir para que un discípulo aventajado de los más prestigiosos pintores del momento se apartara del mundo del arte y se dedicara, desde ese mismo momento, nada menos que a crear, a realizar lienzo a lienzo uno de los recorridos más fascinantes por los estilos y las tendencias más novedosas y complejas del momento.
Desde el
14 de febrero estará en el Museo de Huelva una exposición antológica de este grande de la pintura con el que perderán el tiempo si deciden encontrarlo en las enciclopedias de arte del siglo XX, o en los libros de Historia, aunque ahora todo esto cambiará gracias a la labor decidida de intelectuales de la talla de Lacomba –comisario de la exposición – o de Enrique Martín – conservador del Museo de Huelva –, unida tan encomiable labor de recuperación de tan extraordinario pintor, el empeño de la directora de ese museo Juana Bedia o el buen hacer que en materia de Bellas Artes lleva a cabo la Consejería de Cultura, sin olvidar por supuesto la colaboración entusiasta de sus herederos. Todo ello hará posible que Huelva recupere el nombre de uno de sus vecinos más ilustres y la Historia del Arte del siglo XX a una figura esencial.
Querría apuntarles algunas claves para recorrer la muestra de una obra apenas conocida y hasta ahora de difícil acceso, pero que contiene todas las tendencias del arte de la primera mitad del siglo XX. Verán sin dificultad la influencia de Vázquez Díaz, Zuloaga, Hermoso, Romero de Torres, Sorolla… en los deliciosos retratos y paisajes que componen la muestra, también el simbolismo juanramoniano o la placidez de una pincelada suelta que nos lleva a esa liberación que siguió a un romanticismo que todavía por aquellas primeras décadas del siglo XX ansiaba seguir vigente.
Existe un cuadro en los fondos del Museo, “Labrador toledano”, de impecable factura, que era la única obra que el Museo poseía de Cruz Fernández. Ahora se le unirán otras, ya que los herederos tienen intención de donar parte de su colección al Museo. Este “Labrador toledano” ha sido sometido a un escrupuloso proceso de restauración con ocasión de esta exposición, siendo un experto de la talla de Balbontín quién se ha ocupado de este trabajo. Es además la estampa que ocupa la portada del catálogo para la exposición.
Recuperar una figura olvidada en lo que a la pintura andaluza se refiere, al modernismo que se adueñó de los ambientes pictóricos del momento, y rescatar un ejemplo significativo de un periodo crucial en el proceso de modernización de la pintura española. Esta es la razón de esta exposición de Manuel Cruz Fernández, nacido en Huelva en 1892. y que vivió acontecimientos de suma importancia que le ayudaron a crecer como pintor: la creación de la Escuela de Pintura de Huelva en 1905 o las más importantes exposiciones nacionales de la época, el proceso de creación de “La muerte de un torero” de Vázquez Díaz –quién retrataría a Cruz Fernández en 1915- o la visita junto a Hermoso al Museo del Prado en esos primeros años del siglo. Participa además en numerosos concursos y exposiciones colectivas, además de llevar a cabo una intensa labor pictórica y expositiva de carácter individual. Manuel Cruz Fernández, pese a su juventud, está a la altura de lo más granado de las Bellas Artes españolas, pero en 1917 y con tan sólo veinticinco años de edad no participa en una magna exposición organizada por la Juventud Artística de Huelva, de carácter nacional, celebrada en su propia ciudad natal. Y ello a pesar de que él mismo fue redactor de una revista de arte editada por la asociación de la que había sido socio activo. En la primavera del siguiente año, Manuel Cruz Fernández contrae matrimonio con la joven viuda y rica heredera Amalia Pizarro.
Retirado en el norte de la provincia de Cáceres, el pintor seguirá en contacto con todas las novedades que surgen en la pintura española, viaja por comarcas y regiones españolas, pintando al natural y conformando, impasible a lo que sucedía en el mundo exterior, una de las colecciones de pintura más curiosas e impresionantes que ustedes se puedan imaginar.
En la soledad de su casa y su estudio, el onubense estaba creando una obra de carácter y vocación universales. Impasible a lo que ocurría en España o en el mundo, pero fiel a su tiempo, a su contemporaneidad.

Posted by Bernardo Romero in 18:42:52
Comments

5 Responses

  1. Anonymous says:

    Bernardo, soy Paco Silvera y quiero enviarte un libro nuevo mío: mándame un correo a pacosilvera@hotmail.com

    Y date un beso.

  2. Anonymous says:

    Paco Silvera es director del festival de musica de ayamonte, asesor literario de la diputacion de huelva y es encargado de la junta de andalucia para organizar los actos del cincuentenario de la concesión del premio novel de literatura a juan ramóm jiménez y actualmente es asesor en cuestiones musicales de la consejeria de cultura de la junta de andalucia; todo ello por la gracia de Dios, puesto que niega pertenecer al psoe. Sus estudios o experiencia musical son segun su curriculum (gran amante de la musica popular y clasica) es decir ningun estudio y ninguna experiencia profesional.

  3. Paco Silvera says:

    Llevo años pensando contestar esta gilipollez. Hombre, algún estudio sí tengo, y lecturas… Te recomiendo, a quien seas, “El mundo en el oído” de Ramón Andrés, y en música las últimas versiones de Kuijken con el que se supone fue el violonchelo de original que tuvo Bach en mente, “alla spalla”. Y dirigí un par de años que creo que no marcharon nada mal el Festival de Ayamonte… Y el currículum de uno se va haciendo con responsabilidades y trabajo; a no ser que haya que demostrar siempre algo a priori, lo cual impide –Zenon dixit– el movimiento. Y no, no soy del PSOE, es más, por si te vale la confesión: no voto a IU porque me parecen excesivamente de derechas. La vida es compleja, tío; hay gente que comulga carne y sangre y después no comprenden que en una democracia uno pueda estar contra todos en régimen de respeto y trabajo, y a mí, mientras se me respete mi independencia, no me importa trabajar, tengo este defecto tan poco español (entre otros muchos que me separan de la ¡PATRIA!). Fíjate si hay gente rara; algunos salen en pasos de Semana Santa y yo prefiero oír los “Oficios” de T. L. de Victoria.

  4. Anonymous says:

    Llevo años pensando contestar esta gilipollez. Hombre, algún estudio sí tengo, y lecturas… Te recomiendo, a quien seas, “El mundo en el oído” de Ramón Andrés, y en música las últimas versiones de Kuijken con el que se supone fue el violonchelo de original que tuvo Bach en mente, “alla spalla”. Y dirigí un par de años que creo que no marcharon nada mal el Festival de Ayamonte… Y el currículum de uno se va haciendo con responsabilidades y trabajo; a no ser que haya que demostrar siempre algo a priori, lo cual impide –Zenon dixit– el movimiento. Y no, no soy del PSOE, es más, por si te vale la confesión: no voto a IU porque me parecen excesivamente de derechas. La vida es compleja, tío; hay gente que comulga carne y sangre y después no comprenden que en una democracia uno pueda estar contra todos en régimen de respeto y trabajo, y a mí, mientras se me respete mi independencia, no me importa trabajar, tengo este defecto tan poco español (entre otros muchos que me separan de la ¡PATRIA!). Fíjate si hay gente rara; algunos salen en pasos de Semana Santa y yo prefiero oír los “Oficios” de T. L. de Victoria.

    Paco Silvera

  5. Anonymous says:

    Illo, Paco, desconozco quién coño escribió eso, y más aún, desconozco la forma de moderar comentarios en este blog que tengo casi abandonado. Desde luego es gratificante leerte, aunque sea en estas circunstancias. Un abrazo de tu devoto, que lo es: Bernardo Romero

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