Monday, December 17, 2007

Con Jethro Tull de fondo

Duros de mollera
Aunque es de suponer que, como ocurre con la mayoría de los mortales, a la administración socialista lo que le preocupa mayormente es el puente de la Constitución y algún otro más del calendario festivo, no puede dejar de sorprendernos que el hacer un puentecito de cemento y metal a la altura de la Punta del Sebo, es para estas administraciones toda una prioridad.
Pensarán que con este puente sobre los fosfoyesos se nos va a olvidar la promesa electoral de los tres puentecitos a Punta Umbría y ver los barcos venir al amanecer del día. Pero, no. De eso nada. Seguimos y seguiremos recordando lo de los puentes por encima del Paraje Natural de las Marismas del Odiel, ese espacio natural frontero a los fosfoyesos y a los humos sulfurosos que en la urbana avenida de Francisco Montenegro se levantan a los vientos que suavemente llegan del mar, de ese mar tan cercano por mucho que los del nuevo puente a la Rábida – y repito, a Punta Umbría y ver los barcos venir al amanecer del día – lo quieran mantener lejos de la ciudad. El mar queremos decir, no la contaminación, que esa es cercana y, según dicen los juanramones de Endesa, rosa.
Otro puente que conecte la ciudad, las circunvalaciones de la ciudad, con las fábricas del Polo Químico. Una prioridad. Ya, me cuesta pero lo entiendo. En cambio los puentes hacia el litoral, los puentes que eviten la congestión de verano y otras fiestas de guardar, no. Vaya hombre, qué casualidad. Pues en todo caso no se nos van a olvidar, no. Qué se nos van a olvidar. Tres dijo el señor Chaves cuando desembarcó en plena campaña electoral para hacerse con Huelva, Aljaraque y Punta Umbría, que casi se lo lleva todo, y tres tenemos anotados en la mollera. Somos cabezones, duros de mollera, y eso cuesta trabajo entenderlo. Thick as a brick.
“Really don’t mind if you sit this one out. / My word’s but a whisper, / your deafness a shout. // I may make you feel / but I can’t make you think”. (“Realmente no me importa si no me sigues. / Mis palabras no son más que susurros, / tu sordera un grito. // Tal vez puedo hacerte sentir / pero no puedo hacerte pensar).
Así que podremos ir a la Rábida un día por un puente y otro día por el otro, justo por el de al lado. Bien. País de nuevos ricos y de políticos caprichosos. Eso es lo que nos ha traído la diosa Fortuna, eso y las propinas de un euro que sólo ve el señor Solbes. Los camareros, desde luego que no. Sobre todo desde que necesitamos las moneditas para la zona azul. Pero Solbes y el gobierno a la que les cae, que es culparnos de la crisis, de todas las crisis. A comer conejo y a no dejar propina, que somos unos manirrotos. Ellos, que gobiernan por encima de todas las cosas, por encima del bien y del mal, también, no son causantes de nada. O fue el gobierno de Aznar, o ahora que va pasando el tiempo somos directamente nosotros, que no comemos conejo. Qué pensará la Loles de todo esto. El novio hortelano, que no le guarda los tronchos gordos. Ya le preguntaré. A la Loles , claro, a Solbes, no. Servidor, duro de mollera como es, no lo entendería.
Tampoco entiendo lo de los puentes de Punta Umbría, que son tres, no dos, ni mucho menos uno como últimamente andaban prometiendo. Bueno, para eso han lanzado ya a los curiosos ecologistas onubenses contra este despilfarro presupuestario. Contra los puentes, que atacarán el equilibrio medioambiental de las ranas y los conejos, más conejos, del paraje natural. Contra las fábricas, que aportan sulfuros y otros ambientes a los parajes protegidos, esenciales para la conservación en formol de las especies naturales, no. Contra las fábricas como van a estar esos verdecitos que los tienen igualmente en formol para cuando vengan las elecciones restar algún que otro voto inocente a la izquierda escuálida de Valderas y Pedro Jiménez. Puentes, no. Formol, sí. Todo correcto. Aunque no lo podamos entender porque, como ya avisábamos, somos duros de mollera, cabezones. Thick as a brick.
“And the sand-castle virtues / are a swept away / in the fidal destruction / the moral melee. / The elastic retreat / rings the close of play / as the last wave uncovers / the new fangled way. // But your new shoes are worn at the heels / and your suntan does rapidly peel / and your wise men don’t know how feels / to be thick as a brick”. (Y las virtudes, como castillos de arena, / son arrastradas / por la destrucción de la marea / en la confusión moral. / La elástica retirada / anuncia el final del juego / mientras la última ola descubre / el comportamiento de moda. // Pero tus zapatos nuevos están gastados por los tacones / y tu bronceado se va rápidamente / y tus hombres sabios no saben lo que se siente / siendo tan duro de mollera”). Como yo soy.

El Mundo - Huelva Noticias. 18 de diciembre, 2007

Posted by Bernardo Romero in 19:57:52
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